“El color es el elemento más emotivo de la comunicación visual. Puede transmitir, sin palabras, una idea, un concepto, una sensación, un sentimiento, un estado de ánimo y sigue siendo una tendencia importante en todo”, afirma Larisa Hernández, diseñadora gráfica invitada a nuestro segundo podcast.

Aunque es importante tener en cuenta cuáles son los colores de tendencia, no podemos siempre aspirar a adoptarlos. Por un lado, porque es posible que ellos no se alineen con nuestra paleta de colores. En este caso, al utilizarlos dejaríamos de lado nuestra identidad y crearía confusión en nuestros clientes, ya que los colores de marca ayudan al consumidor a identificarlas.

Por otro lado, al guiarnos únicamente por colores de tendencia, es posible que no conectemos con nuestro público objetivo. Aún cuando todos queremos estar a la moda, no siempre nos enganchamos con los colores o con la moda en curso, por lo que puede resultar contraproducente no tener en cuenta los gustos de nuestro público. 

“El color tiene que ser usado a quien se le venderá, no a quién diseña. Es bien importante pensar adónde va, a qué mercados”, afirma Larisa, quien desde su experiencia exportando ha concluido que, aunque queramos vender un color, no necesariamente es el que el cliente busca. 

Según un estudio realizado por Color Marketing Group, en 2018, cerca del 85% de los consumidores ha señalado que el color es la principal razón por la que compran un producto versus otro. Considerando esto, no podemos tomar una decisión a la ligera de los colores de nuestro empaque. 

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¿Qué debemos tener en cuenta?

Es importante hacer una suma de toda la información de colores: qué está en tendencia, cuáles son nuestros colores y sobre todo qué consume nuestro público. Al tener todos estos colores podemos hacer una cohesión, decidiendo primero si queremos estar a la moda. Y si es así, ver de qué forma estos colores pueden jugar un papel en nuestra comunicación, lo cual puede no ser un obstáculo, sino ser un apoyo a lo que tenemos. 

A simple vista la respuesta de nuestro titular puede apuntar a un sí, en realidad es depende. ¿De qué? De nuestro público y nuestra marca. Usa los colores a tu favor y los resultados serán un fuerte posicionamiento de tu marca.